Entrevista a Julián Aragoneses con motivo de la Exposición en el Instituto Cervantes en Dublín
Leticia Medina para el CREI

 

Con el nombre de Falsas expectativas inauguras exposición el próximo día 18 de septiembre en Dublin. ¿Cuál es el objetivo de este proyecto?

 

Como adelanto en el texto de presentación de la exposición, creo que es fundamental entender cuál es la función del arte en la sociedad occidental. A lo largo de la historia, el arte ha tenido funciones muy diferentes, pero en general bastante claras.  Ahora nos encontramos en un momento único porque nuestra época es especial. Son tiempos contradictorios... Por un lado, estamos viviendo un segundo renacimiento, una explosión de conocimiento, número de artistas, medios dedicados a las artes, atención de los medios; a primera vista es una situación ideal, sin igual en nuestra historia. Pero, paradójicamente, por el lado contrario, la sociedad dedica escaso tiempo y pasión a la contemplación y entendimiento del arte. Es indiferente hacia el conocimiento en profundidad de las nuevas propuestas artísticas, las investigaciones científicas o cualquier otra faceta de la creación humano.  Los resultados son un desencuentro entre los creadores y el público y un consumo ignorante de tecnología, ciencia y arte. En muchas ocasiones es una actitud deliberada, sincero desinterés.  Pero cuando hay interés real, qué se busca: ¿Inversión, confirmación de teorías, esnobismo, decoración, experiencias trascendentales, significado…? Pienso que muchos artistas sienten que a nadie le interesa su arte y que resulta absolutamente intrascendente.
 

¿Cómo plasmas estos conceptos en las piezas expuestas?

 

Generar una falsa expectativa es una manera de generar un conflicto, de llamar la atención sobre lo que se supone que algo debería ser. Para bien o para mal. En algunas piezas revelo la ignorancia que tenemos sobre la historia reciente del arte contemporáneo, y como eso posibilita el que sea fácil caer en la repetición y el plagio. En otras, enfrento al espectador con la legitimación de la obra de arte: la trayectoria del artista, el reconocimiento del mundo del arte, su propia opinión, el precio… Con la pieza ‘Via Artis’ cuestiono cuál es el sitio que corresponde a una obra de arte: el museo, la galería de arte, el templo, las tiendas, la calle… En ‘Ready to hang’ manifiesto la banalización del arte a través de la decoración y el consumo masificado de copias de motivos carentes de significado alguno. Estos son algunos ejemplos de todo lo que se puede contemplar en la exposición.

 

¿Esta exposición marca un cambio de medios y temática respecto a proyectos anteriores. Cómo y por qué se ha producido?

 

Creo que ahora estoy en una etapa de normalización. He trabajado muchos años con medios digitales. Prácticamente desde los orígenes de los ordenadores personales, y a medida que la tecnología era más potente me iba alejando más y más de lo material, lo físico. Pasaba días enteros delante de una pantalla  generando imágenes digitales que se desvanecen, que escapan de las manos, que se consumen literalmente. Esto hizo que me fuera al extremo opuesto, que renegara de lo digital y comenzara a crear obras absolutamente matéricas, escultóricas; piezas cada vez más grandes y potentes. Ahora, con esta muestra, me siento más neutro a la hora de materializar un concepto.  Me es indiferente, recurrir a la fotografía, el diseño, la escultura, dibujo,.. Siento completa libertad a la hora de elegir medios y técnicas.

 

¿Cómo influye tu formación artística en tu obra?

Mi formación artística es deliberadamente autodidacta. La separación de saberes heredada de estructuras academicistas es contraria a mi idea de conocimiento. Entiendo que la especialización es interesante e interesada para una economía y sociedad basada en la industria y el beneficio; pero creo que el ámbito del arte debe cubrir todas las facetas del ser humano: ciencia, filosofía, arte, tecnología. Debemos retornar a los griegos y al renacimiento, donde solo había un conocimiento. No tiene sentido hacer apología del desconocimiento de las otras áreas del saber. También es cierto que hoy es imposible saber de todo con profundidad, pero si es posible conocer lo más importante. Si los artistas deben ser un reflejo de su tiempo, hoy uno no puede limitarse a estudiar solo bellas artes o fotografía. El formarme abiertamente me ha permitido pasar por ingeniería industrial, filosofía, diseño, música, arte,…